Un sueño de verano

c0c31a126a0438d956bea4e0dd7009b6

Se acerca el verano y con él todo el mundo empieza a soñar.

Percibes cómo la gente empieza a prepararse, igual que si fuese a cambiar de vida.

Sueñan que este verano va a ser distinto y que ellos dejarán de ser quienes son para convertirse en quienes desean ser.

Los días se hacen más largos y la luz excita nuestras neuronas y este es el principio del sueño.

La mayoría sueña de más.

Piensan que, durante el verano, que casi alcanzan a tocar, van a ocurrir cosas distintas.

No sólo ellos, sino también su vida, va a cambiar.

Preparan su cuerpo y su mente para esta conversión en otra persona que nada tiene que ver con la que los atrapa en invierno.

Desean sentirse vivos, delgados, leer lo que no pueden “por falta de tiempo” mientras trabajan, ansían dejar de sentirse tan cansados, tan hastiados de todo y de ellos mismos.

Algunos sueñan que se van a enamorar y dejarán de sentirse solos para emprender una vida en la que compartan todo con el amor de su vida.

Otros, que “algo” va a ocurrir, una especie de milagro, mientras beben esa cerveza fría en la terraza, que hará que su monótono trabajo desaparezca y que su vida deje de ser anodina para ser parecida a la de James Bonn, un sin parar de aventuras.

Todo promete y los sueños se vuelven tan reales que te obligan a saltar de la cama para prepararte para el verano.

El cambio.

Y habrá un cambio, lo habrá y grande.

Cuando volváis de vacaciones, después de haber tenido largas horas de tiempo libre, no sólo habréis visto la realidad de vuestra vida, sino que probablemente los días ociosos os hayan permitido que compartir más horas con vuestras parejas.

Y todo cambiará después del verano.

Muchos comenzaréis los trámites de divorcio a causa de las acaloradas discusiones por el calor y el exceso de horas con alguien que, como veíais tan poco, os parecía conocer.

Otros, habréis cambiado vuestras grandes barrigas, por otras aún mayores, tras haber comido de todo, porque estabais de vacaciones.

Esa joven mujer u hombre, que se había fijado en vosotros el año pasado, os ha visto más viejos y ha dejado de lanzaros aquellas miradas que presagiaban el milagro de un nuevo amor en vuestras vidas.

El saldo de vuestro banco, después de las vacaciones también habrá sufrido un cambio. Uno que probablemente os obligue a establecer una relación mucho más intensa con vuestro director de banco, que a partir de ahora, os llamará por teléfono con más frecuencia.

Podéis seguir creyendo que, después del verano, todo habrá cambiado, porque es verdad, cambiará 🙂

2 comentarios sobre “Un sueño de verano

Agrega el tuyo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Orgullosamente ofrecido por WordPress | Tema: Baskerville 2 por Anders Noren.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: