El motivo del viaje

 

Gamaliel Grootenboer
Gamaliel Grootenboer

No tengo la menor idea de cómo he llegado hasta aquí.

He vivido muchas vidas y no sé si debo envidiar al que siempre ha vivido una sola.

Personas con una pareja, un trabajo, en un país y bajo un solo dios.

Ellos recuerdan cómo han llegado hasta ahí. Yo no.

Las sendas han sido tan diversas, retorcidas, con curvas por suaves railes o a pie, que me confunden.

No puedo más que contar nombres de las personas que he conocido y los lugares en los que he estado como si fueran parte del botín de mi tesoro.

El problema es que no recuerdo en qué consistía ese tesoro, ni por qué salí a buscarlo.

Es como si intentase recordar la trayectoria del viaje que una vez emprendí. Recordar la intención por la que partí aquel día, hace años.

Necesito saber cuál era el destino para poder llegar al final de mi viaje.

No lo recuerdo. No tengo ni idea.

Estoy parada en una estación en mitad del camino. Estoy convencida de que cuando emprendí el viaje, me dirigía a algún sitio.

He aceptado ser la protagonista de vidas distintas, pero he perdido el mapa y no imagino la ruta, ni sé cuál era la estación final.

Te he buscado por todas partes… quizá eras tú el motivo de mi viaje.

No lo recuerdo.

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