Rainy Mood

Rainy Mood

Speak and I will answer

Your silence is too noisy.

 

Don´t let me down again

And let me read your pain.

 

Your silence is the end

I will not ask again.

 

I long for the sound of your voice,

Cause I´m obsessed by its noise.

 

The past is too crowded,

And the present is haunted.

 

Fear the rainy days without me

And the shadows of our tree.

 

Break your ice

And let me in

 

Or I´ll let you go forever

And you know I won´t be back.

 

Dare to be yourself again,

And I´ll be your lover till the end.

Los mansos

Los mansos

Me paralizan las multitudes

Me angustian

No entienden

No oyen

Y mucho menos escuchan

He logrado enmudecer más

Mis palabras son en vano

Soy la mejor paciente de mi espejo

Es tarde para que la ventisca cese

Cuando la noche es lenta, me escapo a pensar

Los días son absurdos rodeada de mansos

Lo he abandonado todo para seguir viva

El tono de mi voz es más bajo

Para que me escuchen menos

Hablo bajito

Casi no hablo

Dejo que deambulen en paz

Es demasiado tarde

Son demasiado mansos

Y están sordos

 

Debería

Debería

Debería decirte lo que siento antes de que te vayas.

Debería hablar mientras la luz tenue de la cocina aún alumbra la cena fría.

Debería alzar la copa para brindar por tus logros para que el día no se tuerza al anochecer.

Debería atentenderte para no hundirme en mis recuerdos.

Debería tomar partido.

Debería borrar de la bandeja de entrada todos esos correos.

Debería ofenderme.

Debería pelear y manifestar mi opinión sin miedo, pues nadie escucha.

Debería luchar en tu guerra.

Debería escuchar toda esa música olvidada sin esperar ni un solo instante.

Debería contestar cada llamada .

Debería sumarme al coro de vecinos que desayunan temprano y hablar con ellos despacio.

Debería entender el discurso ajeno.

Debería planchar los vestidos y tirar los zapatos viejos.

Debería cuidar los sentimientos y recogerme el pelo.

Debería mirarte a los ojos, pero me sobran las promesas.

Debería escuchar, olvidar y callarme.

Pero hoy no puedo, quizá mañana.

Mi nuevo libro “Historias para antes de dormir”

Hoy me gustaría comunicaros que mi libro “Historias para antes de dormir” ya está disponible en formato electrónico en Amazon Kindle.

El libro consta de una selección de mis entradas más populares que van desde el humor, el suspense, la hipocondría, las reflexiones o los sentimientos.

Podéis descargaros la aplicación de forma gratuita y adquirirlo a través este enlace.

Espero que lo disfrutéis.

Un saludo a todos y gracias por vuestro incondicional apoyo desde que empecé a escribir este blog.

El lector

El lector
Ferdinand Hodler

Hoy he vuelto a tropezarme con el anciano de ojos burlones que trabajó, desde que recuerda, en el gris anonimato de una oficina cualquiera.

Mi anciano amigo, ya jubilado, pasea por las calles en busca del único amigo con el que puede hablar. Se reúnen dos veces a la semana para darse consejos sobre libros y películas. No conversa con nadie más que con él y, de tarde en tarde, conmigo.

Ávido lector desde su niñez, volcado en los libros de la biblioteca de sus padres con pasión incontrolada, afirma, inseguro, que quizá le guste tanto leer porque lleva toda la vida leyendo mal.

Según él mismo cuenta no es capaz de entonar bien lo que lee cuando tiene que hacerlo en voz alta para otros y piensa que, quizá, cuando lee para él mismo, lo hace con tal rapidez que no se para en ningún signo de puntuación. Como si un conductor de vasta experiencia dijese que no presta la más mínima atención a las señales de tráfico.

Y por esta extraña costumbre de leer sin pausa para sí, piensa que interpreta los libros a su manera. Cree que para él tienen otro significado que ni el autor, ni los lectores son capaces de ver porque no “leen tan mal como él”.

Un lector tan ávido, jamás ha osado escribir una sola línea, porque al compararse con Sófocles, Aristóteles, Ovidio, Dante, Ezra Pound, Garcilaso, Shakespeare, Cervantes Lope, Tirso, Calderón, Stendhal, Balzac Hemingway, Faulkner, Passos, Scott Fitgerald, Cela, Sartre, Camus, Verne, Proust, Pushkin, Dostoievski, Turgueniev, Tolstói, Chéjov, Pérez Galdós, Pardo Bazán. Clarín, Unamuno, Charles Bukowski, Walt Whitman, Henry Miller, Kerouac, James Joyce, Kafka, Yeats, Keats, Dylan Thomas, Borges, Cortázar, Vargas Llosa, García Márquez, Aleixandre y un sinfín de autores más, se paraliza.

Habla perdiendo el hilo y enlazando un tema con otro, relacionando libros con cine, ópera o ballet. Mezclando palabras que pugnan por salir de su boca a borbotones.

Sin embargo, no por ello deja de hablar con mesura, despacio, meditando, buscando las palabras exactas. Me gusta escucharlo. Y a él no le importa que intercale preguntas u opiniones. Quizá por su avanzada edad sabe que escuchar es importante.

La gente lo define como un hombre raro. No lo entienden. Él confiesa que, cuando habla con estas personas, suele echar mano de temas como el tiempo o el estado de las carreteras.

Los raros nunca han sido aburridos. Se distinguen por esa mirada que delata que hay algo más que el simple color de sus ojos. Ese destello que sólo algunos captan. Son personas que hablan susurrando.

Gente que, por su cultura, es más consciente de sus inseguridades y piensa que encaja tan poco con el mundo, que cree que ni siquiera lee bien los signos de puntuación.

 

Rainy Mood

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Speak and I will answer.

Your silence is too noisy.

 

Don´t let me down again.

And let me read your pain.

 

Your silence is the end.

I will not ask again.

 

I long for the sound of your voice.

Cause I´m obsessed by its noise.

 

The past is too crowded.

And the present is haunted.

 

Fear the rainy days without me.

And the shadows of our tree.

 

Break your ice

And let me in.

 

Or I´ll let you go forever.

And you know I won´t be back.

 

Dare to be yourself again

And I´ll be your lover till the end.

Si quieres ser escritor, escribe

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Son muchas las personas que se apuntan a cursos, seminarios o talleres para aprender a escribir y que se arrepienten de haberlo hecho.

La práctica, la disciplina y la pasión te llevarán a tu meta.

Si quieres ser escritor escribe, hazlo todos los días, aunque no publiques.

Tampoco pongas excusas para no leer a diario.

Todas las recomendaciones para escribir que se dan en los talleres de escritura, me parecen bien para quien quiera perder tiempo en no escribir.

Los escritores buenos escribían a diario sin excusas, con problemas, con falta de medios y de dinero.

Sé que lo ideal es alquilarse una cabañita cerca del mar o la montaña para crear tu propio espacio y dedicarte a escribir. Pero, a no ser que quieras crear una imagen de lo que aún no eres, además gastar todos tus ahorros, lo normal es que escribas rodeado de un montón de cosas que te molestan y que no puedas evitar perder la concentración a causa de problemas no resueltos.

La base de ser bueno en lo que haces, suele ser el trabajo y la constancia.

Estaréis pensando ahora en toda esa gente a la que le publican libros, sean buenos o malos. Esa gente vende, pero no porque escriba bien, ni escriben, sólo encargan el libro y luego lo firman. No me refiero a ellos, porque a mi juicio, no son dignos de un oficio como el de escritor.

Sin embargo, sí sé que existe mucha gente en la sombra de una habitación vacía, peleándose con letras, hojas y problemas, como en su época hicieron Stephen King o J.K. Rowling, Stieg Larsson  y otros muchos, que sí trabajaron mucho para convertirse en lo que hoy son.

Esta entrada va dedicada a la gente que lucha a diario y paso a paso por salir de esas tinieblas y tener el éxito que, con toda probabilidad, se merecen.

No estáis solos, aunque lo parezca y, quiero pensar, que yo tampoco.

Literatura y alcohol

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Te conozco desde hace muchos años, por eso no puedo evitar intentar salvar, si es que aún llego a tiempo, lo que queda de tu vida.

Aunque para ello deba hacer lo que una amiga hace: decirte lo que pienso.

Sé que peleas a diario, parecen siglos, por convertirte en un gran escritor, buscas fama y fortuna.

Para lograrlo, soportas ese trabajo por horas en el bar de un barrio cualquiera que te permite sobrevivir.

Cada madrugada te observo llegar por la calle ya de madrugada, cansado, dando tumbos e introducir la llave del portal que lleva a tu piso.

Alcohol y escritura han estado unidos en muchas ocasiones a lo largo de la historia, sin embargo, sólo puedes permitirte el lujo de escribir borracho si eres un genio. Y aún así, muchos genios han conseguido escribir verdaderamente mal a causa del alcohol. Tanto es así, que han confesado que la escritura era trabajo, rutina y voluntad diaria.

El potencial, por muy bueno que seas, no te hace famoso, sólo lo hace el trabajo.

Llegas a casa borracho no sólo de alcohol, sino también de ideas. Entonces escribes febrilmente, poseído por lo que tú crees que es tu verdadero yo de escritor. Las palabras fluyen de tu mente sin esfuerzo, casi no te da tiempo a escribirlas.

Después de unas cuantas horas vomitando ideas sin cesar, te vas satisfecho a la cama. Has conseguido llenar páginas y páginas de las palabras que tú querías inmortalizar y que te harán rico y famoso.

Después de haber saciado tu cansancio con unas cuantas horas de sueño, te levantas para volver a tu trabajo en el bar.

Antes de irte, te paras y miras de reojo al ordenador y sin poder evitarlo lees con ojos ilusionados los pensamientos y conversaciones de tus personajes que escribiste anoche. No puedes evitar pensar que tu obra maestra por fin está tomando forma.

Y mientras lees con una gran taza de café caliente entre las manos, el mundo comienza a hundirse, se torna oscuro y estéril.

Allí no hay nada, es tierra baldía. Páginas y páginas llenas de palabras vacías que anoche brillaban solas. Las estupideces escritas por un borracho.

Y te das cuenta de que por mucho que repitas que eres escritor, el único arte que dominas a la perfección es beber.

Aun observando tu debilidad, no puedo evitar admirar tu humanidad. Tus lágrimas nunca brotan de tus ojos, pero sí de tu alma. Como si de un caballero herido mortalmente se tratase, sólo el orgullo te mantiene en pie, mientras tu sangre se derrama.

Te admiro porque sé que eres bueno escribiendo, te odio porque tu voluntad falla una y otra vez.

No soporto esas charlas llenas del brillo artificial que sólo te proporciona la ginebra. En ellas, hablas de cómo se deben hacer las cosas para convertirse en un buen escritor, hablas de disciplina, de esfuerzo. Y convences a todos.

Por unas horas el halo de luz que te rodea es tan brillante que ciega al mundo. Y, en esos momentos, dejas de ser ese camarero que se niega a sí mismo que lo es. Porque uno es lo que hace, no lo que desea ser.

Y cuando tu miserable sueldo te lo permite, en vez de escribir, te vas a dilapidarlo en algún restaurante caro o alguna fiesta estúpida donde alimentas tu ego, explicando a todo el mundo que tú eres escritor. Esa profesión que no ejerces.

Estás vacío de ideas porque te mueves en círculos iguales que recorres un día tras otro, pero te niegas a ver la realidad.

Los litros de alcohol presagian la negrura de tu futuro que, en realidad, es tu presente.

Esa alegría de los felices años en los que despuntabas, en los que llegaste a publicar artículos en los cuales la gente sólo veía a un escritor en ciernes, te cegaron. Cegaron tu ego y te quedaste en lo que podías llegar a ser, pero no eras aún.

Ahora lo único que veo es que todos los espejos reflejan tu vacío, un vacío existencial. Y revelan la verdad de la vejez prematura del fracaso.

Tu perpetua borrachera hace que cada día desciendas a un abismo de derrota vital.

Alivias tu frustración castigando tu cuerpo con un exceso de alcohol, del que eres ya un adicto.

Eras fuerte, joven, seguro, descarado y ahora te has vuelto inseguro, destructivo hasta un punto en el que me doy cuenta de que, cuándo las brumas ciegan tu entendimiento, la sombra del suicidio se pasea tentadora por tu mente.

Tu dañada autoestima, tu fragilidad emocional, producto de una infancia demasiado fácil en el que lo tenías todo y eras la promesa que alimentaba el ego de tu familia, desbocaron tus adicciones, único acicate que encuentras para desconectar de una realidad que detestas.

La vida te engulle pero, querido amigo, aún no está todo perdido.

Recuerda todo aquello que probaste por primera vez, recuerda capítulos en los que sufrías a pelo sin necesidad de mitigar tu dolor con ninguna droga, atrapa de nuevo lo que viviste y que te hizo feliz.

Existe un mundo lleno de matices entre estar vivo o muerto. Tú ahora vives muerto.

Elige de una vez, pero suspende el alivio momentáneo que te ayuda a deshacerte de tu depresión, porque te hunde sin remedio.

Sal de ese infierno permanente.

Nos estamos perdiendo a un gran escritor. No nos dejes a oscuras.

 

La autopublicación, un fenómeno en auge

ebook-autopublicar-amazon_EDIIMA20131029_0167_4En la mayor cita editorial del mundo, la Feria del Libro de Frankfurt, la autopublicación ha sido uno de los temas estrella.

En esta gran feria se dan cita autores y editores, así como muchas otras personas implicadas en el mercado del libro y es aquí donde surgen nuevas ideas y nuevos modelos de negocio. Esto ha forzado a que las editoriales de siempre hayan comenzado a prestar verdadera atención a un fenómeno que antes sólo utilizaban los escritores noveles.

Prácticamente todos los días, aparecen nuevas librerías online, editoriales y diversas plataformas de autoedición. Es ya un fenómeno que se ha convertido en un auténtico boom y que no parece que vaya a dejar de aumentar.

Si eres un escritor novato, creo que la autopublicación de tu libro es la mejor opción. El motivo es que la mayoría de los manuscritos enviados a editoriales casi nunca se publican.

Otra de sus ventajas es que los plazos de producción de tu libro se acortan considerablemente si utilizas una plataforma de autoedición. Por lo que, puedes tener tu libro publicado, conseguir tu ISBN y que esté disponible para que entre en el mercado en tan solo unos días.

El proceso resulta mucho más ágil, aunque la autoedición también te generará una considerable cantidad de trabajo.

A pesar de ello, a mi juicio, también ofrece una gran ventaja: la reducción de intermediarios, ya que las únicas personas necesarias en el proceso de edición son el escritor y el lector.

Los géneros más comunes que hacen crecer sin cesar este nuevo nicho de mercado suelen ser la narrativa, entre las que se incluyen novelas de amor, el soft porn, la fantasía, el suspense, también tienen mucho éxito géneros como la autoayuda, la literatura infantil, la espiritualidad y las biografías.

En cuanto a los autores que se dedican a este nuevo camino, que han abierto el fácil acceso a las nuevas tecnologías, suelen ser autores aficionados, escritores profesionales, así como expertos que se sirven de ella para compartir su experiencia.

En un proceso tan independiente, es lógico preguntarse sobre la calidad de los autores que se autopublican, sin embargo, esto no parece importar. Se ha observado un incremento de  autores y de ventas. Esto sólo puede traducirse en la existencia de una comunidad de lectores que encuentra en estos autores algo que las editoriales no les ofrecen.

Creo que, aunque muchos de estos libros autopublicados, puedan ser mejorados, hay algo en ellos que hace que se sigan vendiendo: su contenido. El contenido es el responsable de la comunicación con la audiencia.

Tanto si publicamos un libro con la ayuda de Internet, como si nos dedicamos a escribir un blog, lo que en él expresemos y la manera de conectar con nuestros lectores es lo único que puede hacer que nuestro trabajo se haga un hueco en el mercado.

Las redes sociales ayudan a difundir ese contenido y a encontrar a nuestra propia audiencia, pero si el contenido es malo o no tiene mensaje alguno, de poco servirá que se haga visible en estas redes.

Por supuesto la red se encuentra plagada de sitios en los que publicar, estas son unas de las plataformas más conocidas, aunque según este fenómeno avance surgirán muchas más:

1. KDP Amazon. Para mí la más conocida. Es especialmente interesante para los autopublicados por sus algoritmos. En Amazon si un libro se sube a su tienda por un precio superior a 3 dólares (al cambio unos 2,68 euros), al autor le corresponde el 70% de cada unidad vendida, en cambio, si cuesta menos de 3 dólares, se lleva el 35% de la venta. También ofrece la posibilidad de editar y vender ejemplares en formato físico.

2. Createspace. Pertenece a la misma empresa de Amazon. Lo que la hace diferente es que  permite publicar un libro de papel en Amazon.

3. Autopublicación Tagus (Casa del Libro), de reciente creación. En ella se pueden contratar servicios extra (corrección, creación de portadas, gestión del ISBN…). El ISBN es un requisito imprescindible para colaborar con ellos, pero te ayudan a gestionarlo si quieres. Personalmente consideraría a esta plataforma con cautela, ya que no deja claro si hay derechos de exclusividad. Hay que leer bien el contrato antes de aceptar.

4. Lulu. Es una plataforma sencilla que permite publicar libros digitales e impresos. En ella dispones de opciones de distribución gratuitas y de pago. Sin embargo, no deja claro si hay derechos de exclusividad

5. Bubok. Bastante parecida a Lulu.

6. iBooks Author. Es la plataforma de Apple y permite publicar en la iBook Store.

7. Smashwords. Conocida en el mundo anglosajón. Con ella se puede publicar en diversas plataformas al mismo tiempo (Barnes & Nobles, Kobo, Apple Store, entre otras).

8. Nook Press. Es la plataforma de Barnes & Nobles, la tienda de libros más importante de Estados Unidos.

9. Kobo Writing Life. Es la plataforma de Kobo, que en España no es una tienda tan conocida, pero internacionalmente sí que lo es.

10. Byeink. Es nueva y de origen español.

11. Editorial Círculo Rojo. En ella, hay que pagar por los libros impresos por adelantado. Sin embargo, en su servicio viene incluido el diseño de portadas.

Aparte de estas plataformas puedes unirte a grupos de escritores autopublicados, ya que pueden ser una gran fuente de información y pueden darte muchas ideas interesantes que puedes aprovechar.

En Google +: Generación Kindle, Self-publishing

En Facebook: Generación Kindle

En LinkedIn.

Aunque todo esto es factible y en principio pueda parecer muy atractivo, hay que tener en cuenta que muchos escritores que se autoeditan consiguen un éxito momentáneo basado en su difusión por sus redes sociales.

En conjunto pienso que es una gran oportunidad, una más de las muchas que nos brindan las nuevas tecnologías. Aunque, antes de lanzarse, hay que tener cierto dominio sobre cómo hacerlo.

Y finalmente, sólo los buenos escritores se consagrarán como tales si producen buenos contenidos y consiguen conectar con su audiencia.