Después de una trayecto en metro de unos veinte minutos encontré la casa. Caminé un par de minutos por la nieve y, ansiosa porque me abriesen, llamé al timbre. Mis amigos alemanes me recibieron amistosos. Les entregué una botella de vino, saludé a todos, me deshice de la ropa de abrigo y entré en la... Seguir leyendo →

PERDIDOS

Es inevitable perderse cuando te obligan. Hay conductores que van huyendo, huyen de las autopistas porque son caras, y más, si atraviesas Europa. Huyen de la gente porque, según cambias de país, te hablan un idioma diferente ¡Qué gente tan rara! Si pasas por Francia, te hablan francés, si pasas por Alemania, alemán. Y es... Seguir leyendo →

Una mujer sin paraguas

  Nunca me han gustado los paraguas. Me niego a llevar un objeto en las manos que me impida moverme con libertad. Si el frío o la lluvia son excepcionales, me inclino por los gorros, los sombreros, las capuchas o las boinas. Si llueve o hace una frío moderado, me mojo el pelo o me... Seguir leyendo →

Tedio en Berlín

Mi desayuno está encima de la mesa, esperándome. Casi puedo ver cómo me sonríen todas las cosas que hay encima de la mesa. Te espero. Mi café se enfría, como siempre. Bebo un sorbo sin ti, casi a escondidas, con remordimientos. Me siento como si hubiese cometido un delito. Sigo esperando a que aparezcas. Miro... Seguir leyendo →

Herbert

Existen pocas cosas que me gusten tanto como cocinar en casa para amigos. Esa tarde, el sol entraba por mi ventana y daba directamente en la enorme mesa de madera barnizada y montada por mí pocos días después de aterrizar en la ciudad. Habían pasado ya casi tres años. Aún tenía el pelo húmedo de... Seguir leyendo →

La frontera

“Die Grenze verläuft nicht zwischen den Völkern, sondern zwischen oben und unten”. “La frontera no transcurre entre los pueblos, sino entre los de arriba y los de abajo”. La primera vez que pisé Berlín la ciudad parecía vacía. Estaba silenciosa y cubierta por un cielo que amenazaba nieve. Un viaje que prometía una celebración se... Seguir leyendo →

Lo siento mucho

(Os pido disculpas por publicar esto, pero tengo que hacerlo a causa de un pequeño problema con un lector obsesionado). Siento mucho que sigas persiguiéndome después de tantos años… Siento mucho que pienses que un recuerdo lejano forme parte de mi presente… Siento mucho que sigas enfermo y que hayas envejecido tanto… Siento mucho que... Seguir leyendo →

El teléfono y yo

El ruido lejano y las ramas de los árboles tras las ventanas, anuncian que está cerca. Empieza a oscurecer, las sombras me rodean, me persiguen, me acosan, pero no me acompañan. Las ramas comienzan a doblarse y rozan sutilmente los cristales del ático, para que les preste atención. Sin embargo, todos mis sentidos están puestos... Seguir leyendo →

Sexo en el U-Bahn

Llevaba unos cinco minutos esperando el metro en una céntrica estación de Berlín. Un viento helado me hacía daño en la cara, ésta era la única parte de mi cuerpo que no llevaba protegida. Aquel invierno estaba siendo especialmente frío. Me ajusté el gorro a la cabeza hasta casi cubrir mis ojos con su ala... Seguir leyendo →

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