Lo que mi sonrisa esconde

  Cuando estoy triste sonrío, aunque me empujen las lágrimas. No quieren ver mi tristeza, Sólo reclaman mi calma. No entienden y no lo explico. No hablan y no les hablo. Los secretos se ocultan, que algunos ven y otros callan. No les hablo, no me hablan. Los valientes, sí se atreven. Y los cobardes... Seguir leyendo →

La cortina de terciopelo rojo

El corredor es largo, tanto que no se ve el final. Es como un tubo oscuro dividido en el medio por una cortina de terciopelo rojo sangre. Ella sabe que sólo si la atraviesa estará a salvo de la criatura que la acosa en esta parte del pasillo, pero que no se deja ver. Con... Seguir leyendo →

Es domingo ¿y tú?

Estoy esperando a las puertas del café bajo una lluvia intensa. Todo está gris, yo también. El café cerrado está teñido por la luz dorada de la chimenea, que resplandece a mis ojos. Es domingo ¿y tú? El frío se intensifica en mi cuerpo y en mi todo mi ser. Las gotas de lluvia resbalan... Seguir leyendo →

Bruselas, José Ovejero y yo

La primera vez que fui a Bruselas llevaba una pequeña maleta y el libro de José Ovejero titulado “Bruselas”, que me había leído unas tres veces, entusiasmada con la idea de visitar y probar todos los lugares y extravagancias de la capital belga que en él se desvelaban. El libro y la cara de Ovejero... Seguir leyendo →

Soltando lastre

Me pesabas como una piedra. Tenerte a mi lado, sin que estuvieses a mi lado, sino colgado de mí, era un peso insoportable. Pesabas tanto…, a propósito. Todas las personas que habían pasado por tu vida se desprendieron de ti, porque pesabas más de lo que podían soportar. Conmigo, querías pesar aún más. Pesabas tanto... Seguir leyendo →

Orgullosamente ofrecido por WordPress | Tema: Baskerville 2 por Anders Noren.

Subir ↑