La rendición del individuo

No me apasiona ir en metro, aunque lo haya utilizado mucho. En mi vida ha habido metros infames, metros lujosos, metros aceptables, metros en túneles sin fin, metros nocturnos y también diurnos. No me gustan. Lo uso por pura necesidad. Pero prefiero caminar. Caminar te despierta, te azota, te calma, te reta. No recuerdo una... Seguir leyendo →

Alea Jacta Est o quizá no

Hace calor. Un calor insoportable en toda la ciudad. El aire acondicionado me pone mala. Puedo soportar a duras penas unas sandalias y un vestido. Mi mejor refugio es un edificio de piedra. Una iglesia. Está fresca, fría, helada. Allí dentro puedo respirar. Aunque la ausencia de gente es relajante, también desprende un aire de... Seguir leyendo →

Inventando la vida

Sonrío pensando cómo ayer hacíamos una barbacoa cerca del río acarreando troncos que tú cortabas a hachazos con todo el cuerpo mojado por el sudor bajo el sol. Y por el contrario hoy, acabamos de llegar de una de las representaciones de ballet más caras de la ciudad. El primer día y con el único... Seguir leyendo →

Insólito despertar

Al abrir los ojos un enorme haz de luz se cuela entre sus pestañas. Ha ocurrido otra vez. Se despierta desorientada. Durante los primeros segundos del nuevo día y tras largas horas de un sueño profundo, no puede recordar dónde se encuentra esta vez. No reconoce la habitación. La sensación de desubicación es demasiado conocida... Seguir leyendo →

Antes era un fantasma

  Antes era un fantasma Recuerdo cuando hace tiempo me resultaba fácil entrar en todas partes, a pesar de ser tan tímida. La razón era simple: Era un fantasma. La gente no me veía, ni jamás se percataba de mi presencia. Es más, incluso no oía mi voz, yo misma llegué a pensar que era... Seguir leyendo →

Mi estúpida obediencia

La primera vez que me embarcaron en un avión hacia otro país fue un verano cualquiera. Contaba trece años, era hija única y en mi casa intentaban darme un baño repentino de independencia. Ya en el avión hacia el Reino Unido, aquel asunto, no prometía en absoluto. Yo ya nací agobiada, y así permanezco, con... Seguir leyendo →

Superman y yo

Uno de los momentos más felices de mi infancia fue el día que fui a ver la reposición de Superman con mi tía Elena. Me encontraba casi en la pre-adolescencia cuando a mi tía, que adoraba a los niños, se le ocurrió llevarme a una película que ella había disfrutado hasta la última escena. Mi... Seguir leyendo →

Mi isla privada

Recuerdo con nitidez las cenas al lado de nuestra ventana abierta de par en par y los árboles casi rozando mi rostro. Solía sentarme en el cenador de nuestro piso y veía como la lluvia y los truenos borraban por fin el aplastante sol del día. Suiza era un horno en verano. Una olla a... Seguir leyendo →

¿Pasillo o ventanilla?

Creo que vivir con miedo es no vivir. Recuerdo haberme enfadado conmigo misma antes de partir en avión hacia Budapest. No había motivo para tener miedo y sin embargo, lo tenía. Todo había sido por una pesadilla y también porque, tiempo atrás, yo solía confiar en las líneas aéreas que conocía. Una estupidez, lo sé.... Seguir leyendo →

El reencuentro

Lucía el sol al llegar a Salamanca. Iba calle arriba, presa de un calor abrasador, buscando el hotel que estaba cerca de La Plaza Mayor. La Plaza que había cruzado tantas veces saludando al viejo de ojos azules y barba blanca, que sentado en uno de los brazos, vendía sus poemas. Sin él, la Plaza... Seguir leyendo →

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