Mentiras

En caso de que no hayas vivido nunca en Nueva York, te diré que hay bares en los que sólo encuentras fantasmas y no me refiero a esos de los que llevan sábanas, sino a los otros. Yo solía ir bastante por esos bares, me gustaba la decoración, pero al tiempo, debía lidiar con esas... Seguir leyendo →

El aparcamiento

El aparcamiento estaba vacío. Era amplio, luminoso y nuevo. El hombre condujo hasta la salida, abrió la ventanilla para meter el ticket en la máquina y esperó hasta que se levantase la barrera. La salida era ancha y por su amplitud, parecía diseñada para conductores inexpertos. Sin embargo, no era el caso ya que el... Seguir leyendo →

Prejuicios

¡Camarero! Dijo el anciano sentado en la barra del bar. -Pregunte a aquellos dos caballeros de la mesa de la esquina si puedo tomar dos dedos del vino que están bebiendo. El camarero sin dar muestra alguna de la extraña petición, se acercó a los dos hombres de aspecto pulcro e hizo lo que le pedía.... Seguir leyendo →

Ingenuidad

Mi amiga Joanna siempre ha sido bastante ingenua. Recuerdo que, cuando éramos adolescentes, la acompañé al dermatólogo porque Joanna tenía psoriasis en los codos. Y menos mal que estaba yo presente, pues lo primero que le pidió el octogenario doctor fue que se sacase el sujetador. En cuanto la vi empezar a desabrocharse, me la... Seguir leyendo →

El túnel de los horrores

(Dedicado a mi amiga Catalina. Felicidades por haberlo logrado) Procurando no mirar mucho hacia los lados y concentrándose en el frío suelo de aquel  inhóspito lugar, se metió rauda en el ascensor. Sólo tenía que ponerse una inyección en la barriga y salir. No podía ser tan difícil. Decidida a terminar con el trámite cuanto... Seguir leyendo →

Después de la tempestad

Estoy sentada en la mesa de madera frente a mi ventana. Veo cómo el océano se torna de un gris oscuro que anuncia tormenta. Me duele todo el cuerpo. No ha sido un día fácil y regresar a casa tampoco lo es. Me voy a la nevera, la luz blanca me da en los ojos... Seguir leyendo →

PERDIDOS

Es inevitable perderse cuando te obligan. Hay conductores que van huyendo, huyen de las autopistas porque son caras, y más, si atraviesas Europa. Huyen de la gente porque, según cambias de país, te hablan un idioma diferente ¡Qué gente tan rara! Si pasas por Francia, te hablan francés, si pasas por Alemania, alemán. Y es... Seguir leyendo →

El malentendido

Entró en la sala con un aire decidido y amenazador. ¿Cuál es la de las dos?, preguntó. Sentadas la una junto a la otra, en un incómodo sofá negro de la sala de espera, nos miramos impertérritas. Ella a mí y yo a ella. -Eres tú, dijo mi acompañante. Hija de puta, pensé angustiada. -... Seguir leyendo →

La excusa

El cuchillo resbaló y le produjo un corte en el dedo de su mano izquierda. Dejó la zanahoria que estaba cortando y se apresuró a tapar la herida con un trapo limpio de la cocina. Pasados unos segundos, lo destapó y echó un vistazo al corte. No era profundo, pero sangraba. Volvió a ejercer presión... Seguir leyendo →

Crimen y castigo

Imposible cenar contigo si no fotografiabas el plato que ibas a comer. Un recuerdo de nuestra cena, pensaba yo entonces… hasta que lo ponías en Facebook. Tristes eran los postres cuando observabas desolado que tenías un solitario “me gusta”. No se puede vivir para los “me gustas” de Facebook. Suele convertirse en algo trágico. Sin... Seguir leyendo →

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